El pasado del tiempo

El pasado del tiempo es un blog creado para servir de apoyo a las clases de Historia con el objetivo de facilitar a los estudiantes referencias sobre recursos digitales disponibles en Internet y relacionar los contenidos de estas materias con la situación actual mediante referencias a noticias, novedades y todo tipo de documentos que propicien la comprensión del pasado y del presente, la reflexión sobre otros tiempos y lugares.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Balance del siglo XIX



"En el siglo XIX se descubre que la libertad sin igualdad es un engaño"

Entrevista al historiador Jordi Nadal


 

Catedrático emérito de Historia Económica de la Universidad de Barcelona y discípulo de Jaume Vicens Vives, Jordi Nadal (Cassà de la Selva, Girona, 1929) es autor de la obra de referencia El fracaso de la revolución industrial en España (1814-1913) y ha dirigido un imprescindible Atlas de la industrialización de España, 1750-2000 (Crítica / Fundación BBV).

 

Pregunta. Revolución liberal, industrialización, capitalismo, socialismo, positivismo, imperialismo... ¿Cómo empezamos a orientarnos entre tantos cambios decisivos que aportó el siglo XIX?

Respuesta. Lo mejor sería hacer un recordatorio de lo que desaparece con la imposición de estos nuevos conceptos, que son, algunas veces, contradictorios. La revolución liberal elimina una parte considerable de los obstáculos que hasta la Revolución Francesa habían frenado la marcha de la humanidad hacia el progreso, dicho sea de una manera un poco grosera. Lo interesante es que esta revolución la hacen los burgueses. Es decir, pasamos de una sociedad dominada por un estamento privilegiado, la aristocracia, a una sociedad dominada por la burguesía, hecha a sí misma. La burguesía es la gran protagonista del siglo XIX, una burguesía generalmente dinámica, que impulsa el capitalismo y, por este conducto, la industrialización. El socialismo aparece en contraposición a un capitalismo que se ha hecho tan liberal, tan desenfrenado, que ha vuelto a instaurar una sociedad poco igualitaria. De todos modos, el privilegio del dinero no es tan separador ni tan inalcanzable como el de la sangre.

 

P. Es el siglo en que aparece la conciencia de clase.

R. La clase obrera tiene unas condiciones de vida muy precarias que escritores como Dickens retratan muy bien. Los obradores domésticos y los talleres-vivienda han dejado lugar a la fábrica mecanizada, que acaba siendo sinónimo de desposesión y concentración. Una casta de intermediarios se interpone entre el patrón y sus obreros. El distanciamiento se agranda aún más por la separación de los hogares respectivos. La separación física acentúa la pérdida de control sobre los medios de producción por parte de los antiguos artesanos. Las tensiones se agudizan. En compensación, la disponibilidad de un hogar propio, separado, representa un gran paso hacia la toma de conciencia, la independencia personal y el estatus menos servil de la clase obrera. Así nace un movimiento obrero que lucha contra las pésimas condiciones de vida y se reivindica frente a los abusos de la clase burguesa.

 

P. Es el siglo de la velocidad.

R. El ferrocarril, el barco de vapor y el telégrafo son fundamentales. En el XIX cambia todo. El siglo descubre la importancia de la puntualidad y los horarios, tanto en las fábricas como en los trenes. Se puede decir que los trenes obligan a llevar reloj, a poner relojes en las estaciones. En el XIX el control del tiempo se convierte en el regulador de la vida humana.

 

P. Es la era de la confianza en la ciencia y su explotación industrial.

R. Los avances de la ciencia y su aplicación práctica han sido y siguen siendo formidables. En el XIX sólo algún visionario, como Jules Verne, ha sabido anticipar algo de lo que la ciencia nos depararía. En términos materiales, el mundo civilizado ha corrido mucho más de lo previsto. En esta carrera, los valores humanos se han quedado muy atrás.

 

P. ¿Es el siglo de la libertad?

R. La Revolución Francesa pregona el triple ideal de igualdad, libertad y fraternidad, pero ya en el siglo XIX se descubre que la libertad sin la igualdad es una quimera, un engaño. Lo sucedido con el derecho de voto es paradigmático. La obtención del sufragio universal, que sustituye al voto censitario, ha costado sangre, sudor y lágrimas. Y una vez obtenido se ha visto que tampoco garantiza la verdadera igualdad: las clases bajas siempre votarán más condicionadas que las altas.

 

P. El siglo XIX ha sido también el siglo del imperialismo o del nuevo colonialismo. ¿Con qué consecuencias?

R. Después de abolir la esclavitud, un paso indudablemente positivo, las potencias industriales se han lanzado, en las últimas décadas del siglo XIX, a la conquista de territorios en busca de materias primas y de mercados para sus excedentes. Los resultados han sido, como de costumbre, óptimos para los colonizadores y catastróficos para los colonizados. Del mismo modo que América Latina sigue pagando el precio de la acción depredadora y desestructuradora de la conquista hispano-portuguesa, las antiguas colonias africanas necesitarán mucho tiempo para superar los desastres causados por el colonialismo europeo, más reciente y menos duradero.

 

Socialismo en Alemania y laborismo en el Reino Unido

 

Durante la revolución industrial, los trabajadores se organizaron en sindicatos y partidos. Las disensiones en el seno de la Primera Internacional desembocaron en su disolución formal en 1876. Desde entonces, la revolución socialista sólo era posible a partir de los partidos socialistas nacionales. El primero en constituirse había sido el alemán, fundado por Lasalle el 28 de septiembre de 1863, que se vio obligado a integrarse en un Estado fuertemente estructurado y, aunque sin renunciar a la ortodoxia marxista, tuvo que aceptar el sufragio universal y las libertades constitucionales. Existía otro grupo en Eisenach, que dirigían Liebknecht y Bebel.

En 1871, ambos grupos consiguieron tres y seis escaños, respectivamente, y se unificaron. El nuevo Partido Obrero Socialista de Alemania consiguió 493.000 votos y 12 diputados en 1877.

En el Reino Unido, el movimiento obrero se desarrolló a través de un sindicalismo apolítico, al margen del socialismo. Las Trade Unions, formadas mayoritariamente por trabajadores especializados, aceptaron la libre empresa, buscando la negociación antes que el conflicto. En las últimas décadas del siglo XIX los obreros estuvieron próximos a los liberales, partido en el que tenían algunos diputados. La crisis industrial de 1887 produjo un renacimiento del socialismo británico. Los trabajadores no especializados se sumaron a los sindicatos. Un momento clave fue la huelga portuaria de Londres en 1889, dirigida por los socialistas y que acabó en un gran triunfo. Se fundaron diversos grupos de carácter socialista hasta que en 1900 se constituyó el embrión de lo que en 1903 sería el Partido Laborista, que desplazaría a los liberales

 

De 1815 a 1914

ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE MAPAS HISTÓRICOS
Europa de 1815 a 1914.
Un balance de los cambios a lo largo del siglo XIX

1) Clasificación y contexto de los mapas

 Se trata de dos mapas políticos, pues representan, esencialmente, los estados europeos y sus fronteras en dos fechas concretas: 1815 y 1914

 La leyenda del mapa de 1815 nos ofrece la siguiente información específica:
  •  Los países que forman la Santa Alianza
  •  Las adquisiciones de los países vencedores y los límites de la Confederación Germánica que se establecen en el Congreso de Viena

El contexto histórico nos remite a la caída del Imperio Napoleónico y a la Europa de la Restauración y de la Santa Alianza (1814-1848): se trata del nuevo mapa europeo que surge tras los acuerdos del Congreso de Viena (1815). Habría que explicar las potencias, los principios ideológicos y las modificaciones en el mapa europeo que impone el Congreso de Viena y que caracterizan la época de la Restauración.
La leyenda del mapa de 1914 nos indica los diferentes regímenes políticos y lugares con conflictos nacionalistas existentes en Europa en vísperas de la primera guerra mundial.
El contexto histórico corresponde pues al final de la “Paz Armada” (1890-1914) y al comienzo de la Primera Guerra Mundial. Habría que explicar cuáles eran las principales potencias europeas, las relaciones internacionales durante este período, las alianzas que se forman, los lugares y motivos de conflictos o tensiones internacionales y, por lo tanto, las causas de la I Guerra Mundial

2) Ideas para el análisis y comentario

 Cada mapa podría analizarse de manera independiente según las orientaciones del apartado anterior. Pero en este caso queremos comparar los dos mapas para averiguar y explicar las transformaciones y procesos históricos que tienen lugar a lo largo del siglo XIX.
 Sin duda las primeras modificaciones en el mapa se deben a los movimientos revolucionarias liberales y nacionalistas contra el sistema de la Restauración que se desarrollan en tres oleadas, las de 1820, 1830 y 1848. No solo se modifica el mapa sino también los regímenes políticos de la mayoría de los países, hechos de los que no nos ofrecen información las fuentes pero que deberemos conocer. En la mayoría de los países de Europa se consolidan regímenes parlamentarios o constitucionales de diferentes tipos que determinan el final de la época de la Restauración a partir de 1848. Se trata de sistemas políticos que controlan la alta y media burguesía y la aristocracia terrateniente Aunque perviven regímenes autocráticos como en Rusia y el Imperio turco. Respecto a los conflictos nacionalistas, se localizan sobre todo en el Imperio Austro-húngaro y los Balcanes, en Polonia, Finlandia, Irlanda y Alsacia y Lorena. Estos aspectos los veremos al comenzar el tema 6 al estudiar la evolución de las grandes potencias europeas y es un factor importante a tener en cuenta para entender las relaciones internacionales en la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del siglo XX.
 
 Ambos mapas nos podría llevar a reflexionar sobre los cambios y permanencias que tienen lugar a lo largo del siglo XIX. Desde la Europa de la Restauración, a las revoluciones liberales y nacionalistas, la expansión colonial imperialista y la segunda revolución industrial, la Europa de los sistemas bismarckianos (1871-1890), la aparición de potencias extraeuropeas (Estados Unidos y Japón) y la Europa de la Paz Armada (1890-1914) en la que se forman dos alianzas militares la Tripe Alianza (1882) y la Triple Entente (1907) con relaciones cada vez más tensas entre los estados que llevarán a la Primera Guerra Mundial. La mecha se enciende en los Balcanes con el asesinato en Sarajevo (Bosnia) del heredero del trono austriaco, el archiduque Francisco Fernando.
 De la observación y comparación de los dos mapas podemos sacar las siguientes conclusiones:

2) La independencia de Grecia del Imperio Turco (1829)
3) La independencia de Bélgica de los Países Bajos (1830)
4) Las unificaciones de Italia y Alemania que originan dos nuevos estados (1870).
5) La separación de Noruega (1905) de Suecia
6) El Reino Unido conserva el control de Irlanda
7) El Imperio Ruso de los zares conserva las repúblicas bálticas y Finlandia, pero no ha conseguido una salida directa al Mediterráneo, como pretendió en la Guerra de Crimea (1854-1856)
9) El Imperio turco pierde territorios en Europa Oriental y en los Balcanes que se independizan y formas nuevos estados: Serbia (1878), Bulgaria (1878), Rumania (1877), Albania (1912), Montenegro (1913) Entre ellos y con los imperios turco, ruso y austriaco surgirán problemas fronterizos y de reivindicación de territorios. Es el problema de los Balcanes, la denominada “cuestión de Oriente” que enfrentará en primer lugar a Austria y Rusia, pero que condicionará las relaciones internacionales hasta 1914
10)  El interés británico en el Mediterráneo y en controlar, a través del canal de Suez, la ruta hacia la India (“la joya de la Corona”) le impulsará a intervenir en este y otros lugares
11) En la costa mediterránea del Norte de África, Francia controla Argelia (1830), Túnez (1881) y comparte con España un protectorado sobre Marruecos. Los ingleses se instalan definitivamente en Egipto tras la apertura del canal de Suez en 1969.
  
 Estos dos últimos puntos se relacionan con otro gran proceso histórico a caballo entre el siglo XIX y XX: el imperialismo colonial que acabamos de ver en el tema 5 (la dominación europea del mundo). 
 En conclusión, el mapa de 1914 refleja una Europa dividida y conflictiva por múltiples causas y conflictos que se irán agravando durante el período de la denominada “Paz Armada” (1890-1914) en la que se formaron una serie de alianzas y conflictos: carrera de armamentos entre Alemania y Gran Bretaña, competencia imperialista, minorías étnicas y movimientos nacionalistas que pretenden la independencia, expansionismo de Austria y Prusia en los Balcanes, debilidad del Imperio turco, enfrentamiento entre el revanchismo de Francia y el expansionismo alemán.
 Al acabar la I Guerra Mundial (1914-1919), volverá a haber importantes transformaciones en el mapa europeo: puedes observarlo en el mapa de Europa tras la Paz de Versalles en 1919.

lunes, 9 de julio de 2012

Documentales en blanco y negro para estudiar historia y geografía

En el libro 100 documentales para explicar historia (De Flaherty a Michael Moore) de J.M Caparrós Lera, Magí Crusells y Ricard Mamblona estas son las propuestas  relacionadas con los inicios del cine documental  hasta el período de entreguerras.

Nanuk, el esquimal (Robert J. Flaherty, 1920)



Manhatta (Paul Strand y Cgharles Sheeler, 1921)



Rien que les Heures (Alberto cavalcanti, 1925-1926)



Berlín, sinfonía de una gran ciudad (Walter Ruttmann, 1927)



La caída de la dinastía Romanov (Esther Snub, 1927)

Drifters (John Grierson, 1927)

El hombre de la cámara (Dziga Vertov, 1929)



Regen (Joris Ivens, 1929)



A propos de Nice (Jean Vigo, 1929-1930)




Douro, faina fluvial (Manuel de Oliveira, 1929-1931)



Tabú (F.W.Murnau, 1931)



Hombres de Arán (Robert J. Flaherty, 1933-1934)



La ruta de Don Quijote (Ramón Biadiu, 1934)



El triunfo de la voluntad ( Leni Riefensthal, 1934-1935)



Night Mail (Basil Wright y Harry Watt, 1936)



The Plow that broke the plains (  (Pare Lorentz, 1936)



Olimpiada (Leni Riefensthal, 1936-1937)

domingo, 6 de mayo de 2012

Distopías y utopías totalitarias en el cine

Un repaso a las principales distopías cinematográficas a través de varios documentales y reportajes

Top 50 dystopian movies of all time

Distopías en Dias de cine



El cine en 10 géneros (Ciencia Ficción)


Ciencia ficción I


Ciencia ficción II




Ciencia Ficción III



Utopías totalitarias en el cine UNED 1


Utopías totalitarias en el cine UNED 2



Cortometraje ganador del concurso "Primer Plano", realizado a nivel nacional por el Ministerio del Interior. La historia de tres niños soldados usados en la guerra. A lo largo de su misión, reflejan los aspectos más oscuros de la naturaleza humana.

Dirección/Guión/Edición Sebastián Mosquera Dirección de Fotografía/Post Augusto Calderón Producción/Arte/Asistente de Dirección. Carol Erique Música/Foley Manuel Cánepa Asist. de Producción Bernardo Delgado Adrián Cárdenas Miguel Lazo Carlos Correa Daniela Ramirez

jueves, 3 de mayo de 2012

Historia del mundo actual, historia inmediata, historia del presente

Del siglo XX al siglo XXI



Resumen sobre la Guerra Fría

El fin de la Guerra Fría

Después de la Guerra Fría de Walter Laqueur

El fin de la Guerra Fría e y el surgimiento de un Nuevo Orden Mundial

Conflictos en el nuevo orden mundial a finales del XX y comienzos del XXI

El mundo de la posguerra fría

Nuevo Orden o Nuevo desorden mundial



Historia del mundo actual.

Página web de Luis Enrique Otero Carvajal, profesor titular de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid

Historia del mundo actual en wikipedia

Historia del mundo actual, historia inmediata, historia del presente o historia del tiempo presente son distintos nombres para una disciplina historiográfica de reciente creación y de utilización no generalizada en el ámbito académico. Surge por escisión de la historia contemporánea, inevitablemente dilatada por el paso del tiempo. Como nueva área de conocimiento historiográfico surge por la necesidad de recuperar el sentido del término "contemporáneo" como tiempo coetáneo al de la experiencia vivida.

La delimitación de la historia del presente o del mundo actual depende no sólo de las vivencias de las diversas generaciones que coexisten en un momento dado sino de la conciencia histórica y del uso público del pasado por la política, los grupos sociales y los medios de comunicación. Los estudios sobre memoria histórica, de gran difusión en la actualidad, están estrechamente vinculados.

Con el uso de términos explícitamente ligados al presente y lo inmediato se insiste en la preferente aplicación preferentemente para referirse a la más reciente actualidad, con lo que su objeto está en permanente construcción La diferencia con el periodismo, que se ocupa también de la narración de la actualidad consiste en la aplicación de la metodología propia de la ciencia histórica. El problema de la objetividad es el que más fácilmente puede afectar al historiador de la historia inmediata o del tiempo presente; aunque tampoco ocurre que para épocas más pretéritas se consiga totalmente, a pesar de que para ellas debiera operar la perspectiva y la lejanía de intereses que da el paso del tiempo. Eric Hobsbawm argumenta que el historiador mantiene una relación muy personal incluso con el periodo no vivido directamente por él, pero que ha vivido de forma intermediada, influido por su familia u otros testimonios (lo que denomina zona de sombra). Para periodos más lejanos en el tiempo, la identificación con una religión, una nación, una civilización o cualquier otro rasgo (que, aunque carezca de validez para el presente, puede ser incluso adoptado por el historiador) operaría en el mismo sentido.

Blog de Historia.

La historia inmediata. Fuente. Publicado por Anaclet Pons en mayo 18, 2009

Jean-François Soule publicó hace ya varios años (1994) un librito titulado L’histoire immédiate, que PUF incluyó en su colección ”Que-Sais-Je ?”. Decía allí que “el término historia inmediata es justamente polémico. De hecho, no podemos hacer la historia de lo instantáneo. Para que haya historia, necesitamos un tiempo para la investigación y la reflexión, una cierta distancia. Sin embargo, si usamos a menudo -aunque no exclusivamente- la expresión historia inmediata -popularizada en los años sesenta por una colección de obras dirigidas por Jean Lacouture-, no es en sentido estricto, sino en sentido amplio, como sinónimo de cercano y antónimo de lo lejano y distante. Entonces, ¿por qué no utilizar “tiempo presente”", que ya es incluso el nombre de un instituto de investigación del CNRS especializado en el estudio de la Francia contemporánea? En primer lugar, porque no nos parece más satisfactorio que el de historia inmediata. Utilizar tiempo presente para evocar la Segunda Guerra Mundial o incluso la guerra de Argelia no es convincente. Además, queremos diferenciarnos de los investigadores que limitan el período del llamado tiempo presente a partir de la fecha del acceso a los documentos públicos (30 años en la mayoría de los casos); más allá, según ellos, quedaría la aventura, el trabajo a ciegas, apto pata todo tipo de riesgos. Esta opinión no es la nuestra. Creemos que, con o sin archivos oficiales, la historia puede y debe ser ser escrita, y la labor del historiador es posible, bajo determinadas condiciones, sobre fechas que nos son muy cercanas. En suma, entendemos por historia inmediata el conjunto de la parte final de la historia contemporánea, que abarca tanto el llamado tiempo presenta como lo ocurrido en los últimos treinta años, una historia cuya característica fundamental es haber sido vivida por el historiador o por sus principales testigos. “

Revista Historia del presente.

La revista Historia del Presente, publicada por Eneida, es coeditada por la Asociación de Historiadores del Presente y patrocinada por el Centro de Investigaciones Históricas de la Democracia Española, grupo consolidado de la UNED. El blog reúne información de la Revista, la Asociación de Historiadores, el CIHDE y la Cátedra del Exilio, patrocinada por el Banco de Santander

Historia del presente. El trabajo del periodista y del historiador

Asociación de Historia actual

Historia de debate

Canal Historia de debate





Cinco libros de Historia para entender el presente

  
  1. 'Postguerra', de Tony Judt (Taurus)
    ¿Cómo pudo ser que, después de la catástrofe de la Segunda Guerra Mundial, Europa se pusiera en pie en unas pocas décadas y sus ciudadanos alcanzaran unas cotas de bienestar inéditas en la historia? Pues porque, como explica Judt, los políticos europeos tomaron buenas decisiones, la ciudadanía asumió al fin la democracia y, bueno, también hubo algo de suerte. Naturalmente, esto no fue del todo así en España, pero esta historia es también la de nuestros abuelos, nuestros padres y nosotros mismos.
  2. 'El fin de la Historia y el último hombre', de Francis Fukuyama (Ediciones B)
    Nunca entenderé por qué este libro es considerado el epítome del derechismo. No lo es. Se trata, más bien, de una brillante historia de cómo en las últimas décadas cada vez más países han desechado los regímenes teocráticos, han derrocado a las dictaduras y han adoptado la democracia como sistema político. Un extraordinario recordatorio de que los humanos solemos desear libertad, y de que cuando queremos cosas distintas, acabamos mal.
  3. Historia del presente , de Timothy Garton Ash (Tusquets)
    A medio camino entre la historia y el reportaje, este libro es una crónica del derrumbe del imperio soviético. Después de décadas de opresión, millones de ciudadanos de la Europa del Este lucharon por la democracia y consiguieron algo que se le parecía. Sin embargo, como documenta Garton Ash, no todo salió bien: el peso del pasado, la inexperiencia en manejarse en democracia y un capitalismo de matones hizo que las cosas siguieran siendo tremendamente duras en la región.
  4. 'En busca de la China moderna', de Jonathan D. Spence (Tusquets)
    Esta historia de China arranca en el siglo XVIII y termina en 1999, de modo que no contempla el fabuloso auge de China en la última década y pico. Sin embargo, para comprender precisamente este último período —en el que finalmente el país se ha abierto un poco al mundo—, nada mejor que esta historia de un imperio tradicionalmente cerrado en sí mismo, cuyos mandatarios no viajaban al extranjero y que no consideraba que debiera aprender nada de los demás, excepto su talento para fabricar armas.
  5. 'El triunfo del dinero', de Niall Ferguson (Debate)
    Para bien y para mal, la historia de los humanos es en buena medida la historia de su manejo del dinero. Como cuenta Ferguson, a medida que la complejidad de los sistemas bancarios y financieros aumentaba, también lo hacía la riqueza y el número de personas que salían de la miseria. Sin embargo, esos sistemas podían provocar grandes y confusas crisis, como ha sucedido reiteradamente a lo largo de los siglos cuando los países, las empresas y los individuos se han endeudado más de lo que debían. Aunque ahora nos parezca que todo esto es nuevo, es tan viejo como la civilización.

Podemos añadir la última obra de Josep Fontana:


Por el bien del imperio. Una historia del mundo desde 1945
Josep Fontana. Pasado y Presente. Barcelona, 2011. 1.230 páginas.
El libro consta de una introducción, 19 capítulos, bibliografía e índice temático. Los capítulos, divididos en secciones, son los siguientes:

1 - De una guerra a otra.

2 - La primera fase de la guerra fría (1949-1953).

3 - Asia: la destrucción de los imperios.

4 - Una coexistencia armada (1953-1960).

5 - La escalada (1960-1968).

6 - África: El viento del cambio.

7 - Las revoluciones frustradas de los años sesenta.

8 - La guerra fría en Asia.

9 - La distensión (1969-1976).

10 - La guerra fría en América Latina.

11 - Los años setenta: El inicio de la Gran Divergencia.


13 - El fin del socialismo realmente existente.

14 - La tragedia de África.

15 - El nuevo rumbo de la guerra fría.

16 - El nuevo imperio norteamericano.

17 - El siglo de Asia.

18 - Una crisis global.

19 - Al final del recorrido: el triunfo del capitalismo realmente existente.



Y el legado de Tony Judt:




Algo va mal de Tony Judt

Artículos:

El testamento político de Tony Judt de Josep Ramoneda

La quiebra de una gran ilusión de Borja de Riquer

Creadores de escasez de Joaquín Estefanía

La democracia incumple su espíritu de Todorov





Monografias en la web de rtve:

Sahel. Especial crisis alimentaria



Resumen del año 2011



11-S, repaso a una década



De Tahrir a Wall Street, el malestar ciudadano aspira a hacerse global



50 años de Amnistía Internacional






Fuente Portalplaneta

Principales Desafíos De La Humanidad Para El Siglo XXI
Poblacionales
Ambientales
Económicos
Políticos
* Crecimiento Desmedido de la población.
* Analfabetismo.
* Intensas corrientes migratorias.
* Enfermedades globales.
*Inseguridad Social.
* Discriminación.
* Falta de reconocimiento a las minorías.(indígenas)
* Urbanización explosiva.
*Desigualdades de género.
* Escasez de agua.
* Deforestación.
*Pérdida de biodiversidad.
* Erosión de los suelos.
* Desertificación.
* Desastres naturales.
* Cambio climáticos
* Capa de ozono
* Contaminación.
* Residuos tóxicos y nucleares.
* Residuos urbanos.
* Desempleo.
* Pobleza.
* Uso excesivo del suelo.
* Aprovechamiento irracional de los recursos natuarales.
* Brechas económicas.
* Globalización.
* Deudas externas.
* Areas de soberanía.
* Refugiados.
* Conflictos bélicos
* Conflictos étnicos.
* Bloques económicos-políticos.
* Movimientos nacionalitas
* Violación de los DD.HH.
* Separatismo y regionalismos.



Retos y desafíos para el siglo XXI



La crisis y el Nuevo orden Internancional de Arcadi Olivares